Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles (Musa spp.)

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 


Revista Científica UDO Agrícola Volumen 9. Número 2. Año 2009. Páginas: 449-457

 

Contenido de nitrógeno, fósforo y potasio en harinas de clones de musáceas comestibles (Musa spp.)

 

Nitrogen, phosphorus and potassium content in flours of edible musáceas clones (Musa spp.)

 

Julitt B. HERNÁNDEZ F.,  1 Adolfo Enrique CAÑIZARES CHACÍN2, Giomar BLANCO1, Isabel ARRIECHE1, Alexis PÉREZ1, César SALAZAR1 y  Meylú GONZÁLEZ1

 

1Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, INIA-Yaracuy, Carretera vía aeropuerto, Flores Boraure, Km. 3, San Felipe, CP 3201, estado Yaracuy e 2INIA-Monagas, Laboratorio de Poscosecha. San Agustin de la Pica, vía Laguna Grande. Venezuela. E-mails: jhernandez@inia.gob.ve, acanizares@inia.gob.ve y acanizares2@hotmail.com    Autor para correspondencia

 

Recibido: 03/06/2009

Fin de primer arbitraje: 10/09/2009

Primera revisión recibida: 15/10/2009

Aceptado: 25/10/2009

 

RESUMEN

 

Esta investigación surge con el propósito de evaluar el contenido de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) en harinas de diferentes clones y partes de musáceas comestible; para ello se instaló un experimento, con un diseño en bloques al azar con cuatro repeticiones, cinco clones de musáceas (‘FHIA 01’, ‘FHIA 02’, ‘FHIA 03’, ‘Yangambi Km5’ y ‘Plátano Hartón’) y 36 plantas/parcela. Se obtuvieron harinas de seudotallo, hoja, concha, pulpa del fruto, bellota y raquis del racimo y se procedió al análisis químico de los nutrientes N, P y K. El análisis estadístico de los datos se realizó mediante un arreglo factorial. Se encontraron diferencias altamente significativas para los contenidos de N, P y K, resultando con el mayor contenido de N la harina de hoja de ‘FHIA 03’ (2,57%); de P, la de bellota de ‘FHIA 03’ (0,37%) y  de ‘Yangambi Km 5’ (0,34%) y de K, la de raquis de ‘Plátano Hartón’ (2,32%).  En conclusión, estas harinas representaron  un potencial para el aprovechamiento de las partes de la musácea en elaboración de harinas como materia prima para formular alimentos concentrados para animales con contenidos en NPK aceptables, dando un aprovechamiento integral al cultivo y a las partes de la planta que no son utilizadas por el productor. Se recomienda realizar estudios de digestibilidad con raciones alimenticias para animales y de factibilidad económica.

 

Palabras Clave: Harina de musáceas, concentrado para animales, complemento ración alimenticia, contenidos de N, P y K.

 

ABSTRACT

 

The aim of this research emerged to evaluate the content of N, P, K in flours from different parts of edible Musa clones. For this experiment, a randomized block design with four replicates was established by using five Musa clones (‘FHIA 01’, ‘FHIA 02’, ‘FHIA 03’, ‘Yangambi Km5’ y ‘Plátano Hartón and 36 plants per plot. Pseudostem, leaf, shell, fruit pulp, acorn, and rachis of the bunch were ground to fine flour; and a chemical analysis of N, P, K nutrients was performed. Statistical analysis of data in a factorial arrangement was used. A highly significant difference for N, P, K contents was found, resulting in higher content of N from ‘FHIA 03´ leaf flour (2.57%), P from ‘FHIA 03’ and ‘Yagambi Km 5’ acorn flour (0.37 and 0.34% respectively); and K from ‘Plátano Hartón’ rachis flour (2.32%). As conclusion, these Musaceae vegetative parts represent a potential in flour preparation as raw material for making animal feed with acceptable N P K content, giving an integral advantage for crop and plant parts which can be used by the producers. Digestibility studies in animals and food rations for economic feasibility are recommended.

 

Key words: Musa flour, concentrate for animal food, supplement rations, contents of N, P and K.

 

 


INTRODUCCIÓN

 

En la región centroccidental del país se tiene una población de 1.240.884 bovinos, distribuidos en 12.779 fincas,  donde el 80% de la población bovina se encuentra en los estado Falcón, Lara y Yaracuy, el 17% en los estados Aragua, Carabobo y en menor proporción en el estado Miranda (3%). (Mosquera, 2005). Sin embargo, uno de los principales elementos que incrementa el costo de producción de ganado bovino es la alimentación y su calidad (Clavero et al., 1997). En el estado Yaracuy, los sistemas de producción de leche y carne, semi-intensivos e intensivos se basan principalmente en el manejo de gramíneas introducidas con escaso manejo agronómico y elevado suministro de alimentos concentrados y/o subproductos de la agroindustria, ocasionando frecuentemente un estancamiento de la producción, debido a los cambios en los costos de los insumos con relación al precio de la leche y la carne, principalmente en la época de mínima precipitación (Urdaneta, 2004), por lo que es importante buscar ingredientes abundantes y de bajo costo que puedan sustituir a las materias primas tradicionales (harinas de maíz, sorgo y soya, otros) en la dieta de estos animales (Marín et al., 2003).

 

Se han realizado diversos estudios en la búsqueda de alternativas para suplementar la dieta alimentaria para rumiantes, donde se han evaluado las características bromatológicas y de preferencia de diferentes especies vegetales como Saccharum sp, Gliricidia sepium (Urdaneta, 2004), Chlorophora tinctoria, Morus alba, Pithecellobium pedicellare, Gliricidia sepium, Guazuma ulmifolia, Cordia alba, Trichantera gigantea, Tithonia diversifolia, Leucaena leucocephala, Moringa oleifera, Azadirachta indica y Samanea saman (García et al., 2008), Acacia spp., Bauhinia cumanensis, Erythrina fusca, Bulnesia arborea, Capparis odoratissima, Cassia alata, Hibiscus rosa-sinensis, Pentaclethra macroloba y Wedelia aff. caracasana (Medina et al., 2008), entre otros. Las harinas de frutos de musáceas también han sido evaluadas para este fin, probándose métodos para la producción de las mismas (Pacheco Delahaye et al., 2008). Se estudió además, el efecto de la fertilización con nitrógeno (N),  fósforo (P) y potasio (K) en la producción de forraje con la asociación kikuyo-maní forrajero, para el pastoreo de animales, determinandose que el N influía significativamente, obteniendo promedios de 314,9 kg MS/ha/pastoreo y aún cuando el P y el K no presentaron significancia, la tendencia fue positiva con todos los tratamientos aplicados (Ciro et al., 2004).

 

Las musáceas (plátanos y bananos), Musa spp., son frutas tropi­cales que suelen cultivarse con fines comerciales o de autoconsumo humano en muchas partes del mundo. En Venezuela en el año 2003, se señaló  una  producción de plátanos de 497.371 ton y de cambur de 638.731 ton; en una superficie cosechada de 41.475 ha  y 41.634 ha respectivamente (Fedeagro, 2004); siendo el  estado Yaracuy el noveno productor de plátano con 786 productores y 1.785 ha, de los cuales 223 productores y 592 ha se encuentran en el municipio Veroes (Hernández y Zamora, 2001). En el país  no solamente se dispone de una producción nacional de  plátano y cambur (pulpa y concha), sino que en la misma se generan otros subproductos que quedan en el campo después de la cosecha, tales como los seudotallos, hojas, bellota del racimo y raquis. Estos cultivos, suelen generar un volumen importante de residuos y sobrantes de frutas no aptas para el con­sumo humano, y que se han explorado como alimento animal. Las investigaciones referentes del valor nutricional y alimenticio de estas harinas están concentradas a la dieta humana, más que animal, es así como se determinaron por activación neutrónica (INAA) el estado nutricional de seis variedades de plátano, analizando un total de 12 minerales en la pulpa y piel, concluyendo que la presencia de siete micronutrientes esenciales convertían al plátano adecuado para la vida humana (Danso et al., 2006). Algunos productores o industriales han intentado con estos rubros la elaboración de harina para ser usada como base para sopas y cremas; este producto también puede atraer y ampliar la base de consumidores (Restrepo, 2002).

 

La importancia económica de utilizar el follaje de los cultivos como una fuente alternativa en la alimentación animal depende de la cantidad producida y de su composición de nutrientes. En Venezuela, el plátano es uno de los cultivos con mayor atractivo económico, por tener grandes áreas de siembra, cosecharse durante todo el año y por la gran disponibilidad de residuos (Marín et al., 2003).  Por otra parte, las Musáceas son cultivos de alta producción de biomasa (Quintero y Ataroff, 1998).

 

Se ha señalado que las hojas y seudotallos representan una perspectiva para desarrollar nuevos productos para la alimentación animal, que generalmente se pierden a nivel de campo (Babatunde, 1991). En Venezuela, se utilizan los seudotallos molidos y mezclados con melaza y las harinas deshidratadas de frutas y concha de bananos como parte de la dieta en la alimentación de aves y ganado, (Martínez et al., 1999). En Nigeria se ha logrado desarrollar la soyamusa y la soyaplantain, una leche a base de soya y/o plátano, utilizada en la alimentación de los bebé humanos; la misma está compuesta por 60% de harina de plátano, 32% de soya y 8% de azúcar, la cual puede contener 15,8% de proteínas, 8% de grasa, 72,8% de carbohidratos y 457,4 Kcal por cada 100 g  (Ogazzi et al., 1996). Además, puede ser usada como parte de la dieta terapéutica en el tratamiento de la desnutrición (INIBAP, 1996).

 

Por otra parte, los contenidos de N, P y K también son de importancia en la alimentación de rumiantes dado que se conoce que la cantidad de proteína microbiana que es sintetizada a nivel ruminal va a depender, principalmente, de la disponibilidad de energía y de N en el rumen. En el caso del P, es requerido para el crecimiento y la fertilidad del animal y el K,  a pesar de que es un nutriente esencial para el ganado lechero, los niveles altos en forma creciente en los forrajes, han hecho que el ganado sea más susceptible de contraer enfermedades metabólicas, tales como tétanos de pastura, edema de ubres y fiebre de la leche. Este elemento afecta la presión osmótica y el balance ácido-base dentro de la célula, mantiene el balance de agua corporal; ayuda en la activación de varios sistemas enzimáticos, como el de transferencia y utilización de la energía, la síntesis de proteínas y el metabolismo de los carbohidratos (Mufarrege, 2004).

 

Por todo lo antes planteado, resulta una estrategia la inversión en  desarrollar tecnologías para el procesamiento e industrialización, en este caso en particular de musáceas para el consumo animal. Todo indica, que la producción de harina de plátano o cambur para consumo animal se muestra como una alternativa para disminuir la dependencia de alimentos concentrados, darle valor agregado a los pequeños sistemas de producción y hacerlos sostenibles; no obstante, es necesario evaluar previamente la composición nutricional de la misma. En esta investigación se planteó evaluar el contenido de N, P y K en harinas de diferentes clones y partes de musáceas comestibles.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

Ubicación del experimento

 

La fase campo de esta investigación se realizó en el municipio Cocorote del estado Yaracuy, en las Coordenadas: 10º 20’ latitud Norte y 60º 50’ longitud Oeste y 100 msnm. Las condiciones de clima registradas durante el experimento (octubre 2005-octubre 2007) fueron en promedio las siguientes: 1.250 mm de precipitación, 5,4 mm de evaporación, 30,2 ºC de temperatura máxima, 21,8 ºC de temperatura mínima, 92% de humedad relativa, 6 Kca.oK.-1mo-1 de insolación y 281 Mj.m2.-1día.-1 de radiación y 5/8 de nubosidad (Fundación DANAC, 2007). Los suelos son de textura franca arcillosa, pH alcalino, con contenidos muy alto de calcio, medio de potasio, bajo de materia orgánica, muy bajo en fósforo y sin problemas de salinidad, de acuerdo a análisis reportados por el Laboratorio de Suelo-Agua-Planta del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias del estado Yaracuy (INIA Yaracuy), Venezuela.

 

Experimento en campo

 

Con el objeto de evaluar el contenido de nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K) en harinas de diferentes clones y partes de musáceas comestibles, se sembraron cormos de plantas de cinco clones de musáceas comestibles: ‘FHIA 01’ (AAAB), ‘FHIA 02’ (AAAA), ‘Yangambi Km5 (AAA), ‘FHIA 03’ (AABB)’ y ‘Plátano Hartón’ (AAB) (Testigo comercial) (Fundación Hondureña de Investigación Agrícola, 1994; Martínez et al., 2000; Jiménez y Colmenares, 2004) mediante el sistema de mínima labranza en hoyos de 40 cm de ancho X 40 cm de profundidad, a una distancia entre planta e hilera de 2,9 X 2,9 m respectivamente  y un total de 6 hileras/parcela de 6 plantas cada una, para un tamaño de parcela de 302,76 m2  y una superficie total del experimento de 4.541,40 m2 bajo un diseño experimental de un bloques al azar con cuatro  repeticiones, 36 plantas por parcela, dejando dos hileras de plantas de bordura por tratamiento y un arreglo de tratamiento de tipo factorial con un factor A (clon) a cinco niveles y un factor B (partes muestreadas: seudotallo, hoja, concha, pulpa del fruto, bellota del racimo y raquis) a seis niveles para un total de 30 tratamientos (Steel y Torrie, 1980) (Cuadro 1).

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro 1. Definición de tratamientos: clones y partes muestreadas  de plantas de musáceas comestibles (Musa spp).

 

Tratamiento

Clones

Parte muestreada

1

‘FHIA 01’

Seudotallo

2

‘FHIA 01’

Hoja

3

‘FHIA 01’

Concha

4

‘FHIA 01’

Pulpa

5

‘FHIA 01’

Bellota

6

‘FHIA 01’

Raquis

7

Yanganbi Km 5’

Seudotallo

8

Yanganbi Km 5’

Hoja

9

Yanganbi Km 5’

Concha

10

Yanganbi Km 5’

Pulpa

11

Yanganbi Km 5’

Bellota

12

Yanganbi Km 5’

Raquis

13

‘FHIA 02’

Seudotallo

14

‘FHIA 02’

Hoja

15

‘FHIA 02’

Concha

16

‘FHIA 02’

Pulpa

17

‘FHIA 02’

Bellota

18

‘FHIA 02’

Raquis

19

‘FHIA 03’

Seudotallo

20

‘FHIA 03’

Hoja

21

‘FHIA 03’

Concha

22

‘FHIA 03’

Pulpa

23

‘FHIA 03’

Bellota

24

‘FHIA 03’

Raquis

25

‘Plátano Hartón’

Seudotallo

26

‘Plátano Hartón’

Hoja

27

‘Plátano Hartón’

Concha

28

‘Plátano Hartón’

Pulpa

29

‘Plátano Hartón’

Bellota

30

‘Plátano Hartón’

Raquis

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Previamente,  los cormos de un kg de peso fueron sometidos a  raspado y tratados con una mezcla de oxicloruro de cobre y carbofuran (500 g y 250 cm3 en 200 L-1 de agua, respectivamente), por inmersión durante 1 min. La fertilización se aplicó con base a los resultados del análisis de suelo y en función de los requerimientos del cultivo, incorporando el fertilizante en forma fraccionada en círculo a un metro de separación del seudotallo, es decir, a los 20 días después de la siembra con 300 gr.pl-1 con la fórmula 13 N - 13 P2O5  - 21 K2O y 3 meses después se adicionó a la fórmula 1 Kg.pl.-1 de fertipollo  (López et al., 2008).

 

El primer deshije se realizó a los seis meses después de la siembra (mds) y luego cada tres meses. El deshoje sanitario se realizó una vez por mes a partir de los cinco mds y de arvenses a partir de los dos mds en forma manual  y luego con una frecuencia mensual. El riego cada 15 días en época  de sequía.

 

Análisis y determinaciones en en laboratorio

 

A los 2 meses después de la siembra se seleccionaron  y marcaron 4 plantas/parcela de las dos hileras centrales,  de las cuales, a los 75-80 días  después de la floración, se evaluaron los contenidos de N, P y K en 60 muestras de cada una de las partes muestreadas de seudotallo, hoja, concha del fruto y pulpa y bellota del racimo y raquis, para un total de 360 muestras y 1.080 determinaciones. Para ello, las diferentes partes de la planta de cada uno de los clones fueron trasladadas al Laboratorio de Suelo Agua Planta del INIA Yaracuy, las cuales fueron sometidas inmediatamente a un proceso de lavado, pelado, troceado en cuadritos de 1 X 1 cm, escurrido, secado en estufa a la temperatura de 60 ºC durante 24 horas, molienda con molino Thomas Wiley y tamizado con una malla de 2 mm de diámetro  para la obtención de harinas. Posteriormente, se determinó el N total por el método de digestión húmeda con ácido sulfúrico y selenio como catalizador, destilado con micro Kjeldalh para su posterior valoración. Para el análisis de los nutrientes P y K, se aplicó el método con solución ácida nítrica – perclórica concentrada, cuantificando el K con la técnica instrumental de emisión a la llama, y el P por colorimetría (Malavolta et al., 1997).

 

Análisis estadístico

 

Luego de analizar los supuestos de la varianza y comprobar la normalidad de la variable, se realizó el análisis de varianza y en los casos donde hubo diferencias significativas (p < 0,05) entre los tratamientos, se procedió a realizar una prueba de Tukey para la comparación de medias (Siegel, 1978; Steel y Torrie, 1980). Todo este procedimiento se realizó mediante el Analytical Sofware Statistic® Versión 1.0.

 

RESULTADOS Y DISCUSION

 

Los datos registraron una distribución normal en la prueba de Wilk y Shapiro por lo que se realizó el análisis estadístico por la vía paramétrica; en el análisis de varianza hubo diferencias altamente significativas para los contenido de N, P y K (Cuadro 2).

 

 

 

Cuadro 2. Porcentaje de nitrógeno, fósforo y potasio en muestras de harinas de diferentes clones de musáceas comestibles (Musa spp).

 

 

 

Parte

Porcentaje

Tratamiento

Clones

Muestreada

Nitrógeno **

Fósforo **

Potasio **

1

‘FHIA 01’

Seudotallo

0,56

h-k

0,12

b-e

0,27

ij

2

‘FHIA 01’

Hoja

1,90

bc

0,13

b-e

0,42

ij

3

‘FHIA 01’

Concha

1,07

f-i

0,14

b-e

1,25

b-e

4

‘FHIA 01’

Pulpa

0,70

g-j

0,12

b-e

0,50

hij

5

‘FHIA 01’

Bellota

1,72

b-e

0,26

ab

1,53

bc

6

‘FHIA 01’

Raquis

0,91

f-j

0,09

cde

0,82

d-i

7

Yanganbi Km 5’

Seudotallo

0,37

jk

0,18

bcd

0,27

ij

8

Yanganbi Km 5’

Hoja

1,94

bc

0,14

b-e

0,37

ij

9

Yanganbi Km 5’

Concha

1,03

f-i

0,13

b-e

1,08

c-h

10

Yanganbi Km 5’

Pulpa

0,67

g-j

0,11

b-e

0,48

hij

11

Yanganbi Km 5’

Bellota

2,08

ab

0,34

a

1,46

bcd

12

Yanganbi Km 5’

Raquis

1,07

f-i

0,10

cde

1,19

b-g

13

‘FHIA 02’

Seudotallo

0,46

ijk

0,10

cde

0,34

ij

14

‘FHIA 02’

Hoja

1,79

bcd

0,22

a-d

0,36

ij

15

‘FHIA 02’

Concha

1,22

d-g

0,15

b-e

1,36

bcd

16

‘FHIA 02’

Pulpa

0,71

g-j

0,13

b-e

0,46

hij

17

‘FHIA 02’

Bellota

1,73

b-e

0,25

abc

1,75

ab

18

‘FHIA 02’

Raquis

ND

ND

ND

19

‘FHIA 03’

Seudotallo

0,56

h-k

0,16

b-e

0,32

ij

20

‘FHIA 03’

Hoja

2,57

a

0,18

bcd

0,55

g-j

21

‘FHIA 03’

Concha

1,17

d-h

0,15

b-e

1,22

b-f

22

‘FHIA 03’

Pulpa

0,83

f-j

0,25

abc

0,56

g-j

23

‘FHIA 03’

Bellota

2,15

ab

0,37

a

1,34

bcd

24

‘FHIA 03’

Raquis

0,94

f-j

0,10

cde

0,44

hij

25

‘Plátano Hartón’

Seudotallo

0,48

ijk

0,00

de

0,50

hij

26

‘Plátano Hartón’

Hoja

2,07

ab

0,15

b-e

0,58

f-j

27

‘Plátano Hartón’

Concha

1,14

d-h

0,15

b-e

1,24

b-e

28

‘Plátano Hartón’

Pulpa

0,55

h-k

0,09

cde

0,61

e-j

29

‘Plátano Hartón’

Bellota †

0,0

k

0,00

e

0,0

j

30

‘Plátano Hartón’

Raquis

1,39

c-f

0,23

a-d

2,32

a

 

ND: Datos no disponibles. † T29: No tiene bellota (‘Plátano Hartón’ no tiene bellota)

(**) Diferencias altamente significativas con α= 0,01.

Medias con la misma letra entre columna, son iguales estadísticamente (Tukey, α= 0,05)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En general, de este estudio se deriva que las harinas de los clones evaluados poseen un potencial como complemento en las raciones alimenticias resultando que  en la  hoja y la bellota, predomina el N (Figura 1) y con respecto del clon,  se encontró con el mayor contenido de N, la harina proveniente de hoja de ‘FHIA 03’ (2,57%), seguido de la de bellota  de ‘FHIA 03’ (2,15%), de ‘Yangambi Km 5’ (2,08%) y de la harina de la  hoja del testigo ‘Plátano Hartón’ (2,07%). Por otra parte los menores valores de este elemento se presentaron en el seudotallo y la pulpa (Figura 1) y con relación al clon,  en la harina de seudotallo de ‘Plátano Hartón’ (0,48%), de ‘FHIA 02’ (0,46%) y de Yangambi Km5 (0,37%). Cabe destacar,  que el ‘Plátano Hartón’ por características del cultivar no mantiene la bellota hasta el momento de la cosecha (Cuadro 2). Estos resultados están muy cercanos a los señalados por Vargas et al. (2007), donde reporta valores para el N foliar de entre 2,47 y 2,73%. En el caso particular del N, se ha señalado que su contenido está en estrecha relación con el clon, tipo de suelo,  sistema de cultivo y manejo de plantaciones (García y Martínez, 1999).

 

 

Cuadro de texto:  


Figura 1. Valores de N (%) por órgano utilizado y por tratamientos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los más altos contenidos P fueron obtenidos en la bellota (Figura 2), específicamente en la harina de bellota de ‘FHIA 03’ (0,37%) y de ‘Yangambi Km 5’ (0,34%), sin que existiera diferencias estadísticas significativas entre ellas, seguido de la de ‘FHIA 01’ (0,26%). Siendo los menores contenidos de P en la harina de seudotallo de ‘Plátano Hartón’ (0,08%), seguidos de la de seudotallo de ‘FHIA 02’ (0,098%),  de la pulpa de ‘Plátano Hartón’ (0,09%), del raquis del ‘FHIA 01’ (0,09), de ‘Yangambi Km5’ (0,10%) y de ‘FHIA 03’ (0,10%), sin que existiera diferencias estadísticas significativas entre ellas (Cuadro 2). En otro estudio, se ha señalado  un valor de 0,19% de P en la concha de banano maduro (Dormond, et al.,  1998), resultando ligeramente superior a los valores  obtenidos en esta investigación para esta parte del fruto en todos los clones evaluados, lo cual pudiera estar influenciado por la madurez  fisiológica del fruto. Por otra parte, en la pulpa de plátano se ha señalado un contenido de P de 0,029%, inferior a los valores obtenidos en este estudio en todos los materiales evaluados  (Simmonds, 1973). Mientras que en estudios en la alimentación en chivos se demostró que el raquis utilizado como materia prima obtuvo un porcentaje de P de 0,55 (Chinea et al., 1999), superior a los obtenidos en esta investigación.

 

 

 

 

Cuadro de texto:  


Figura 2. Valores de P (%) por órgano utilizado y por tratamientos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En cuanto al K, los mayores contenidos predominan en el raquis de ‘Plátano Hartón’ (2,32%), seguido  de la harina de bellota  de ‘FHIA 02’ (1,75%) y FHIA 01 (1,53%) (Figura 3, Cuadro 2). Con un comportamiento similar estadísticamente, aunque, con valores menores a los anteriores se manifestaron los contenidos de este elemento en la harina de bellota de ‘Yangambi Km 5’ (1,46%), ‘FHIA 03’ (1,34%) y en la harina de concha del ‘FHIA 02’ (1,36%).  En general,  los menores valores de este elemento se encontraron en la hoja, el seudotallo (Figura 3), específicamente,  en la harina de hoja de ‘FHIA 01’ (0,42%), de ‘Yagambi Km5’ (0,37%) y de ‘FHIA 02' (0,36%), de seudotallo de ‘FHIA 02’ (0,34%),  de FHIA 03 (0,32%), de ‘Yangambi Km 5’ y de ‘FHIA 01’ (0,27%), sin que existiera diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos (Cuadro 2). Estos valores encontrados fueron superiores al reportado por Simmonds (1973), quién señala valores para este elemento en la pulpa de plátano de 0,192%. Aunque, en Costa Rica, en las dietas ofrecidas a vacas ‘Jersey’,  no hubo efecto significativo de los niveles de concha de banano  (14 y 21 Kg) sobre la producción de leche, ni en sus componentes lácteos, independientemente del nivel de cáscara, la producción se aumentó en 14% y 18%, respecto a la producción inicial (Dormond, et al, 1998).  El K es un elemento importante en la dieta en virtud de que ayuda a mantener la cantidad correcta de agua en las células; ayuda a estabilizar la estructura de las mismas en el cuerpo y mantiene el equilibrio ácido-base corporal (Walji, 2004).

 

 

 

 

Cuadro de texto:  


Figura 3. Valores de K (%) por órgano utilizado y por tratamientos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Dado a los resultados obtenidos, y a los reportes que establecen los requerimientos para bovinos de aproximadamente 0,26 y 0,38% de P y  0,80% de K, de este estudio podría derivarse que las harinas de los clones evaluados poseen un potencial como complemento en las raciones alimenticias. Al respecto, Fomunyam (1991), utilizando 345.000 t de forraje secado al sol de pseudotallo y hojas, complementados con pastel de algodón y/o hojas de Leucacena (Leucaena leucocephala) como fuente de proteínas, logró producir 1.300 t más de carne de res. Babatunde (1991), señala que la mejor perspectiva para desarrollar nuevos productos para la alimentación animal lo representan los pseudotallos y hojas. Sin embargo, la relación costo-beneficio del desarrollo de estos productos puede ser negativa ante otros que necesitan procesamiento, debido a que pueden ser más nutritivos y probablemente iguales que las musáceas. Otras fuentes que pueden ser usadas son las harinas deshidratadas de frutas y concha de bananos verdes, debido a que representan en general la mejor forma de alimentación de aves y ganado en general.

 

Se ha señalado que una planta de banano al momento de su cosecha debe tener un peso promedio de 100 kg, de los cuales están repartidos en 15 kg de hojas, 50 kg de seudotallo, 33 kg de frutos y 2 kg de raquis. Esto indica que más del 75% del volumen total de la producción lo constituyen los desechos que no se aprovechan sistemáticamente como fuente de alimentos tradicionales, al menos en la producción de animales monogástricos y en la mayoría de los casos quedan en el campo (García y Martínez, 1999).

 

En Quindío,  Colombia, la harina del raquis de plátano ‘Dominico-Hartón’, proporciona el doble de energía, casi cuatro veces más proteína, nueve veces más fibra y el doble en cenizas en una dieta humana, en comparación con  la  harina de pulpa de plátano, constituyéndose en una alternativa alimenticia (Carvajal, et al., 2002).

 

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

 

§  Las harinas provenientes de hojas, bellota y raquis de musáceas, podrían ser utilizadas como complemento de la alimentación de bovinos por sus contenidos aceptables de N, P y K. Sin embargo, es necesario realizar las pruebas de digestibilidad, contenido de fibra, proteína y de factibilidad económica para determinar las combinaciones más adecuadas en la alimentación de bovinos.

 

§  Los contenidos de los elementos N, P y K en las harinas provenientes de los clones ‘FHIA 01’, FHIA 02’, ‘FHIA 03’ y ‘Yangambi Km5’ sugieren su uso alternativo, dado que estos materiales, desarrollan una alta cantidad de follaje y otros residuos, superiores a los generados por ‘Plátano Hartón’, que es el material tradicional sembrado en la mayoría de nuestras zonas productoras.

 

AGRADECIMIENTO

 

A Gleenys Alejos, César Salazar, Pastor Segovia y Carmen Silva del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA-Yaracuy) y a Indira López, pasante de la Universidad Nacional Experimental del Yaracuy (UNEY), por su valiosa  colaboración en el logro de los objetivos de esta investigación. Al INIA por el financiamiento otorgado y a Naey Romero y Rafael Pinto del Instituto Universitario de Tecnología del Yaracuy (IUTY) por su contribución en la asignación de la parcela para la realización del experimento.

 

LITERATURA CITADA

 

 

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